1. Tener o no tener un perro. En primer lugar, es importante que tengamos muy claro que tener un perro no es tener un juguete. Aunque parezca absurdo este comentario, lo cierto es que hay muchas personas que deciden adoptar una mascota y cuando se dan cuenta de que requiere una atención y un gasto económico, finalmente acaban por deshacerse de él.
2. ¿Comprar o adoptar? Es recomendable adoptar un perro en lugar de comprarlo. La mayor parte de los casos, el concepto “raza” no va a influir en absoluto en nuestra convivencia. Además, en las protectoras podremos encontrar también perros de raza que han sido abandonados por otras familias, por lo que este aspecto tampoco es una excusa para optar por la compra. Además, un perro que ha sido abandonado o se ha quedado sin familia nos necesitará muchísimo más, y podremos comprobar que nuestra relación con él será mucho más intensa.
3.Responsabilidad. Es muy importante tener muy claro que al adoptar a un nuevo compañero estaremos adquiriendo una serie de responsabilidades como es la de alimentarlos, cuidar su salud y protegerlos. También tenemos que pasar por la etapa en la que es muy probable que nos destroce cosas, lo que significa que deberemos adiestrarlo en los principios básicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario